14.03.2009
- Por Maria C.M.
De vez en cuando se abre por medio de diferentes editoriales la oportunidad de conocer autoras nuevas en el panorama romántico, quienes abren todavía más el abanico de posibilidades de la literatura romántica. Una de las grandes ventajas de la entrada de estas autoras es que la mayoría de las veces vienen cargadas de nuevas formas de escribir alejadas de los estilos a los que estamos acostumbradas, para nuestro mayor gozo.
Este año comenzamos con una autora que puede convertirse en una de las grandes es Michelle Ann Young quien aún cuenta con una corta carrera pues solo tiene publicado tres novelas largas más dos historias cortas. Su primera novela, Sin remordimientos publicada en enero nos muestra a unos protagonistas que se alejan de lo típico, siendo está su gran ventaja.
Nuestra historia arranca cuando Lord Lucas Foxhaven interrumpe de forma brutal en la vida de Caroline Torrington con la intención de hacer de ella su mujer. La relación entre Lucas y Caroline se remonta a cuando ellos eran niños, momento en que ella se empezó a enamorarse de él, y en el que él comenzó a ver a su amiga como una mujer con unas curvas que lo volvían loco. ¿Por qué ante esta situación no hay boda a pesar de que Lucas lleva un año intentando casarse con la joven? Por varios motivos, el primero porque Caroline sabe que ella no es precisamente una joven hermosa, está acomplejada de sus curvas y se ve enorme comparada con sus esbeltas hermanas, así que cuando Lucas, guapo y deseado por toda fémina, le propone matrimonio no se lo cree, tampoco ayuda que ella conozca lo que el padre de él, el conde, piensa de ella y que incluyen adejtivos no muy buenos. Si a todo le sumamos el gran complejo de inferioridad que tiene Caroline por culpa de no adaptarse a las normas estéticas que dictan que las mujeres deben estar delgadas es normal que cuando Lucas se presente ante ella para que sea su mujer considere que está borracho o que participa en un estúpido juego con sus amigos de Londres. Con respecto a nuestro protagonista, Lucas no desea casarse pero que se ve obligado por las circunstancias, porque necesita hacerlo para llevar a cabo sus planes, y nada mejor que si tiene que pasar por el yugo que hacerlo con Caroline, quien además de gustarle puede manejar a su antojo. Lo que no contaba era con que ella le dijera una y otra vez que no, no será hasta que logre arrinconarla en una habitación, hasta que la situación en la que ella y sus hermanas viven tras la muerte de su padre, el vicario, cuando consiga su objetivo: casarse , pero bajo una serie de reglas: no hay consumación, dentro de un plazo de tiempo se disolverá el matrimonio, cada uno por su lado, pero antes Caroline tendrá su temporada en Londres.
Este es el arranque de la historia, que se presenta en un primer capítulo que consigue hacernos la boca agua cuando nuestro aguerrido protagonista aparece subido a lomos de un caballo y rapta a Caroline del mismo modo que si fuera un caballero medieval, no parando hasta conseguir su objetivo.
Tanto Lucas como Caroline son personajes muy bien trazados y la historia evoluciona de un modo cuidadosamente planeado, su relación va dando poco a poco pequeños pasos, esta lentitud en la trama actual se dinamiza cuando se entremezcla con los recuerdos de la vida de ambos cuando eran niños y se entrecruzan con su vida de adultos, estas reminiscencias a un tiempo lejano nos ayudan a entender cómo son ambos en la actualidad, y también nos muestran como la simplicidad de la relación que tenían de niños, llena de aventuras, de juegos, de verdades sin tapujos se trasforma en un algo frío, que se establece en un contrato, en como a medida que han ido creciendo han cerrado su corazón y sus sentimientos. Ese cambio es un hecho que conocen Lucas y Caroline, que no saben cuándo esa relación tan hermosa se volvió fría y hueca.
Quizá la única parte negativa de la historia es el hecho de que una vez casados, cada uno va por su cuenta, y pasan páginas y páginas sin que ambos se interrelacionen, sin que surja la oportunidad de que la pasión que existe entre ellos salga a la luz. En estos momentos su relación es muy comedida, y a parte de algunos pensamientos interesantes, todo es muy cortés, lo que hace que el libro en ocasiones sea algo lento y soso.
Con respecto a los secundarios están los familiares de ambas partes, tanto el primo de Lucas, como la familia francesa de Caroline, quienes serán los que pongan la parte de acción a la historia, pues determinan un antes y un después, son los que dan mayor agilidad en los últimos capítulos a la trama.
Sin remordimientos es un libro tierno, que nos cuenta como un hombre y una mujer que se enamoraron de niños no son capaces de abrir su corazón hasta que pierden lo que más desean en el mundo. Es también una segunda oportunidad y la confirmación que la belleza está en los ojos del que miran con amor.